Ficha MT2 ► Imperfecto de indicativo en lugar de imperfecto de subjuntivo

Título: Desplazamiento dialectal del pretérito imperfecto de subjuntivo (-ra/-se) por el pretérito imperfecto (-ba) en oraciones subordinadas

Autor: Enrique Pato

Fecha de publicación: octubre 2026

► Ir al mapa detallado

1. Introducción

Se trata de un fenómeno de variación morfosintáctica y dialectal por el cual el imperfecto de indicativo (-ba) aparece en contextos sintácticos donde el español general exige el imperfecto de subjuntivo (-ra/-se). Así, frente a Si me arrodillara, no me levantaría, en determinadas variedades se documenta Si me arrodillaba, no me levantaría. Esta variación supone una ampliación de los usos del imperfecto de indicativo, sin implicar la pérdida de los valores hipotéticos, eventuales o irreales de la construcción, que pueden mantenerse gracias a sus propiedades sintácticas y al contexto discursivo.

Conviene distinguir entre alternancia modal, entendida como la posibilidad de emplear indicativo o subjuntivo en determinados contextos, en ocasiones con diferencias interpretativas, y sustitución dialectal, que implica la extensión del imperfecto de indicativo a entornos característicos del subjuntivo. Esta extensión no se produce de manera uniforme, sino que está condicionada por factores sintácticos y semánticos, como el tipo de subordinada, el tiempo verbal de la oración principal, la especificidad del antecedente y la interpretación factual o hipotética del enunciado. La sustitución por -ba es un fenómeno menos frecuente que la sustitución por -ría, pero presente en diversos contextos subordinados y con una distribución geográfica parcialmente independiente. Su empleo constituye, por tanto, una ampliación dialectal de las posibilidades distribucionales del imperfecto de indicativo, que se aparta de la norma general sin implicar una reorganización completa del sistema modal.

2. Ejemplos

3. Distribución geográfica

El empleo del imperfecto de indicativo en contextos propios del imperfecto de subjuntivo presenta una distribución territorial amplia y relativamente dispersa, sin circunscribirse a una única área dialectal, aunque se observa una mayor concentración de testimonios en determinados territorios del norte y nordeste peninsular. Los casos documentados se distribuyen entre numerosas áreas geográficas, con las frecuencias más elevadas en Burgos, Navarra, Huesca y Vizcaya. También destacan Badajoz, Lérida y Tarragona, así como Palencia, Segovia, Ávila, Guipúzcoa y Lugo. Se registran, además, casos en otras provincias de Castilla y León, Galicia, Cataluña, Aragón, Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha, Murcia y la Comunidad Valenciana, así como en Baleares y Canarias. En conjunto, esta distribución evidencia una considerable extensión geográfica del fenómeno, con una mayor representación en el ámbito septentrional y nororiental, pero también con una presencia significativa en otras zonas peninsulares e insulares.

Las formas compuestas presentan una distribución geográfica más dispersa, sin un núcleo territorial claramente delimitado. La mayor frecuencia se registra en Huesca, Álava y Burgos. Hay casos más aislados en Zaragoza, Vizcaya, Santa Cruz de Tenerife, Palencia, Menorca, Guadalajara, Fuerteventura, El Hierro, Segovia, Navarra, Lérida, Cádiz y Castellón. Aunque se observa una ligera concentración en determinados territorios del norte peninsular, la presencia del fenómeno en otras zonas de la Península y en los archipiélagos balear y canario pone de manifiesto una distribución territorial discontinua, caracterizada por pequeños focos de documentación geográficamente distantes. Esta dispersión sugiere que el fenómeno no se encuentra restringido a una única área dialectal.

4. Resultados y discusión

La sustitución del imperfecto de subjuntivo en -ra/-se por el imperfecto de indicativo en -ba constituye otro proceso de extensión de las formas indicativas hacia contextos tradicionalmente reservados al subjuntivo. Aunque comparte con la sustitución por -ría la posibilidad de expresar contenidos hipotéticos, eventuales o no asertivos mediante formas de indicativo, presenta características propias que obligan considerarlo de manera independiente. En este caso, la extensión del imperfecto puede relacionarse con su capacidad para situar las situaciones en un marco temporal de pasado o de referencia inactual, cuya interpretación modal depende en buena medida del contexto sintáctico y discursivo. La forma indicativa puede aparecer así en construcciones en las que el valor de eventualidad o hipótesis es proporcionado por la subordinación y por los elementos que la introducen, sin necesidad de que este contenido se exprese exclusivamente mediante la morfología subjuntiva.

El imperfecto de indicativo constituye una variante sustituta menos frecuente que el condicional, pero se documenta en una amplia diversidad de contextos sintácticos. Su distribución comprende subordinadas sustantivas, relativas y adverbiales, tanto propias como impropias, lo que demuestra que el fenómeno no se limita a las prótasis condicionales. Los contextos más representados son las adverbiales impropias, seguidas de las completivas, las adverbiales propias y las relativas. Dentro de las impropias destacan las finales y las condicionales. Esta distribución muestra que la expansión de -ba afecta a construcciones de naturaleza sintáctica diversa, aunque adquiere especial relevancia en aquellas en las que la conjunción subordinante o la propia estructura oracional contribuyen a establecer una interpretación no factual.

En las sustantivas, la sustitución aparece principalmente en las completivas de influencia, frente a las completivas valorativas. Esta distribución contrasta con la importancia que adquieren las completivas valorativas en la jerarquía general de sustitución y pone de manifiesto que las formas -ría y -ba no presentan las mismas preferencias sintácticas. En las relativas, el empleo de -ba debe interpretarse con cautela, dado que esta forma es compatible con antecedentes específicos en español general. No obstante, hay casos en los que no resulta posible una lectura claramente específica del antecedente, circunstancia que permite considerar la posibilidad de una verdadera extensión de -ba a contextos característicos del subjuntivo. Asimismo, se observa que esta variante aparece con mayor frecuencia en relativas sin antecedente léxico expreso, mientras que -ría se documenta preferentemente con antecedente expreso.

En las temporales y locativas, la delimitación entre alternancia modal y sustitución resulta compleja, puesto que el imperfecto de indicativo puede estar legitimado por una interpretación factual o específica de la situación descrita. Por ello, no todas las apariciones de -ba en estos entornos deben interpretarse como casos de sustitución del subjuntivo. Esta dificultad pone de relieve la necesidad de considerar el contexto discursivo y las propiedades semánticas de cada construcción. Por otra parte, uno de los factores relevantes es el tiempo verbal de la oración principal: el imperfecto de indicativo en V1 aparece asociado a más casos de sustitución por -ba. Esta asociación sugiere que la concordancia temporal y la continuidad del marco de referencia pasado pueden favorecer la selección del imperfecto en la subordinada, aunque no permiten afirmar por sí solas que exista un mecanismo general de concordancia modal.

Desde el punto de vista geográfico, la sustitución por -ba se encuentra extendida por el área septentrional pero puede documentarse también en zonas donde no se registra el empleo sustitutorio de -ría. Este comportamiento sugiere que ambos fenómenos, aunque relacionados por su resultado funcional, no dependen de una misma trayectoria de difusión. Asimismo, el predominio de las formas simples frente a las compuestas confirma que la extensión de -ba afecta a las construcciones no perfectivas. Los escasos casos de sustitución mediante el pluscuamperfecto de indicativo se concentran en prótasis condicionales, lo que permite plantear que este contexto pudo desempeñar un papel específico en la expansión de las formas compuestas.

En resumen, la sustitución por -ba puede interpretarse como una ampliación de las posibilidades funcionales del imperfecto de indicativo en contextos subordinados caracterizados por la eventualidad, la hipótesis o la dependencia modal respecto de otro predicado. A diferencia de -ría, cuyo comportamiento presenta una jerarquía de contextos especialmente definida, la extensión de -ba muestra una distribución sintáctica más heterogénea y una vinculación significativa con el imperfecto de la oración principal. No obstante, los datos disponibles no permiten establecer con seguridad una secuencia histórica autónoma de difusión para esta variante. Por ello, resulta prudente considerar el fenómeno como un proceso de ampliación distribucional del imperfecto de indicativo, relacionado con la reorganización de los usos del subjuntivo, pero no necesariamente subordinado al desarrollo de la sustitución por el condicional.

5. Referencias (selección)

6. Mapas relacionados

MT1 ► Condicional en lugar de imperfecto de subjuntivo